viernes, 12 de mayo de 2017

La madrugada



La madrugada llega sin pedirme permiso, como un fantasma que quiere atrapar a su presa, como un bandido esperando el atraco, como un enamorado que espera a su amor.

Delante de esta pantalla inmóvil, voy desgranando poesías, relatos y cuentos chinos aunque no sepa el idioma.
 Un cigarrillo…dos…tres…tengo que dejar de fumar uno de estos días susurro, pero, esperaré el momento oportuno, para hacerlo.

Quiero levantarme de este sillón, que me tiene maniatada, cual reo en una  silla eléctrica directamente, para  ser ajusticiada, pero no puedo, no puedo dejar de teclear en   mi ordenador, es como si  quisiera darle el martirio que me suponen los recuerdos, el momento, el pasado y el presente, o simplemente,  lo que se me ocurra en estos silenciosos momentos.

En la vida hay fracasos,  éxitos ,alegrías y tristezas, todo  conglomerado junto a nuestro talle, haciendo un haz con la liviana carga, o tal vez, pesada carga, según nos vaya en la vida, o según tengamos el prisma con el cristal que lo miramos.

He visto a mujeres con esa terrible enfermedad que no quiero ni nombrar que me dicen: ¡Lo he superado!  y van contentas y con  fuerzas pasando el mal trago.

Otras mujeres en cambio,  que al parecer, lo tienen todo, o casi todo, buena posición ,maridos, hijos y demás familia, son la cruz de esta moneda, sus caras parecen de cera, sin un atisbo de sonrisa, sin  esperanzas, me dicen: tengo depresión, y no es que lo dude, pero mas bien creo que tienen de luto el alma, aun sabiendo y si no lo saben, se lo digo por propia experiencia, que podemos tornar la tristeza en alegría en un segundo, no es una utopía puedo decirlo, con conocimiento de causa.

Claro que hay que ser optimistas en la vida, y ver las cosas siempre con un prisma de fortaleza, pues las cosas que a veces creemos que  son malas, pueden ser buenas para sacar conclusiones, para fortalecernos y aprender a ser valientes, en otros momentos que se nos puedan presentar.

Dios a veces, parece que nos traza líneas torcidas,  en nuestros caminos, pero Él no se confunde nunca, siempre son caminos derechos, que no sabemos, o no queremos transitar por ellos, por el fácil, todo el mundo sale corriendo, por el difícil, nos detenemos abúlicos y no ponemos el esfuerzo para conseguir esas metas, situaciones y periplos de la vida.

Las campanas de la torre de la  Iglesia retumban en mis oídos, una tras de otra, no quiero contarlas, el tiempo es como todo, si lo dejas pasar por donde él quiere, te ata de por vida, y si no lo dejas pasar a su  libre antojo, te hace mucho mas libre, me da igual que sean las cuatro, como las cinco, estoy conmigo y con mis amigas las teclas.

La calle está silenciosa, de vez en cuando, mis ojos se pierden por estas calles donde siempre hay bullicio, bodas, comuniones, bautizos y fiestas de guardar.

Pero ahora la calle, esta silenciosa con una tenue luz que dan sombras amarillas, a los pocos viandantes,  que oteo  detrás de mis cristales.

Las palmeras me acompañan, con sus vaivenes placidos que trae  la brisa, me hacen pensar, que estoy en un oasis lejos del mundo de las guerras, de los naufragios que cada día leo  y veo, en los medios de comunicación.

Pero ahora, los cuerpos andantes estarán durmiendo algunos plácidamente,  otros tomando sedantes, otros atracando bancos, otros en las cárceles y los menos, estoy segura, estarán haciendo el amor.

Y yo, que debería de estar en la cama, estoy tocando cual sinfonía celestial, las teclas de este ordenador que me ordena, (Valga la redundancia) un descanso para mi mente y para  mi cuerpo, pues voy a hacerlo caso.

¡Buenas noche…Noche! 


Encarna  Recio Blanco

Escucha"REFLEXIONES-LA MADRUGADA LLEGA SIN PEDIME..." en Spreaker.

1 comentario:

  1. Sigue escribiendo linda poetisa que me encantan tus letras.

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