miércoles, 16 de mayo de 2018

La noche se queda sola






La noche se queda sola,
con sus velos de misterios.
Cuerpos sin sueños sucumben
en tálamos de hielo.

Los aullidos de los perros
me sobresaltan por el cemento,
donde mis pasos caminan
con rumbo incierto.

Unas viejas me vigilan
detrás de  visillos negros,
están rezando el rosario,
pero al verme, hacen un receso.

A un ser humano me encuentro
tirado, en el frio pavimento,
con su botella vacía,
y el corazón, por los suelos.

Mi perro acelera el paso
cuando presiente que me acerco,
a decirle que es muy tarde
y la escarcha está cayendo.

Me miró con unos ojos tan de pena
que  en mis adentros sentí miedo,
al oírle  unas palabras  dolorosas,
que reproducir ,no puedo.

Entonces, mi perro empezó a ladrar,
como  un alma  que el demonio lleva.
De un tirón se soltó de mi mano
y salió corriendo por las aceras.

¡La  noche se queda sola!

Gatos, perros, en revuelo.
Un  ser humano bebiendo vino
como si  fuera veneno tirado...
 En el frío cemento.

Encarna Recio Blanco



domingo, 13 de mayo de 2018

Tengo una foto del aire




Tengo una foto del aire
otra del mar bravío,
del cielo azul,
y de un ángel dormido.

Del azahar y sus perfumes
con mil gotas de rocío.
De unos ojos con la pena,
y de unos labios sin suspiros.

Otra foto de amargura.
Otra, de recuerdos vivos.
De dos que estaban casados,
y con distintos caminos.

De montañas y de valles
con riachuelos cristalinos.
De la pasión y la locura,
de dos amantes perdidos.

Otra tenía de la Paz
¡No sé dónde se ha metido!
Porque la busco y rebusco…
Sin encontrarla en su sitio.

Encarna Recio Blanco

viernes, 11 de mayo de 2018

Reflexiones-La actitud positiva




La actitud positiva en nuestra vida, es esa coraza invisible que todo ser humano ostenta, pero que no todos, saben cómo utilizarla.

Cuantas veces tropezamos en el camino de la vida con la misma piedra amigos, muchas, lo que pasa es que hasta en eso, hay que y tener una actitud positiva.

El que va distraído por una calle cualquiera,  tropieza con la piedra y sigue su camino sin pararse a pensar, en el pequeño tropezón.

El violento, pasa y ve la piedra, la utiliza de arma, para seguir luchando con ella y con todo aquel que le salga al paso, como hizo David matando a Goliat con la piedra en la honda, lo cual significa en este caso, la victoria del pequeño, frente al grande, del desvalido frente al poderoso.

Por el camino del emprendedor, también aparece la piedra, la mira, como si de una joya se tratara, se para ante ella y dice sonriente, la puedo dar uso, vamos a construir con ella, una casa, un jardín, un colegio.

El campesino cansado al verla, suspira de gozo y se sienta en ella, como si fuera el mejor de los tronos.

Miguel Ángel con la piedra hizo con ella, las más preciosas esculturas.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la actitud del hombre para con ella.

Pues recordar que no hay piedras en vuestro camino que no podáis aprovechar para vuestro crecimiento personal, el anhelo de poder decidir nuestra suerte, con nuestra propia fuerzas y con los elementos que nos salen por los caminos.

No sé, de donde saqué esta reflexión, si la leí o me la inventé, pero me gustó tanto, que quise compartirlo con todos vosotros.

Encarna Recio Blanco.


martes, 1 de mayo de 2018

Madre



Madre…

Cuantas veces mi pluma sencilla
se calla con miedo se queda sin tinta
y el papel se rompe.

Nunca pude madre estando consciente
hacerte un poema como te mereces.

Fui la oveja negra en redil caliente,
fui la incomprendida, la que quizás no merece
llevar tu apellido Blanco cual la nieve.

Fue tu primer beso, promesa fue tu constancia mi guía,
fueron aquellos cachetes luz para mis negros días.

Fuiste poniendo pontones a mis desvaríos de niña
para que fuera muy limpia no sólo para ir a la escuela
sino para ir por la vida.

Un buen día de tu nido voló tu paloma herida
y se fue sola  remontando sendas valles y colinas.

Lejos de ti comprendió porque tantas regañas
el “Ten cuidado! ¡No corras…! y ¡heme aquí con mil heridas!

Ahora me paro y medito, ahora que ya no soy niña,
y me duele el corazón y me duele el alma mía
por no saber si llegué a lo que soñaste un día.

Recordé tanto mi escuela, a mi maestra,
y aquella farmacia fría donde yo, aun tan pequeña,
ya escribía mis poesías.

Poesías que siempre hablaban de lo que desconocía,
de lo que me imaginaba, de lo que después vendría.

¡Al amor pobre de mí! a la vida y era tan niña
y esas cosa que hoy conozco antes que distinta las creía.

Hoy con los años se tornan en realidades tan frías
que te hielan las entrañas que te aterida tus días.

Por eso añoro las cosas madre de cuando era una niña.

Sé que el mundo me enseñó cosas que tus no sabías
y que si las conocías…siempre tú las silenciaste
para no tarar mis días.

Pero como es imposible ir de buenas por la vida,
porque los golpes te hacen abrir los ojos aprisa.

Se endurecieron mis huesos, trabajé como tú hacías
y esquivé las zarzas negras que a mi paso florecían.


Y aquí me tienes, ya hecha casi una mujer prendida
de este mundo más bien malo, con mi alma más bien limpia.

Otra vez madre lo intento pero ya ves, no es poesía,
fueron suspiros al aire que recoge esta cuartilla.

Otra vez madre será, cuando mis musas dormidas
despierten…prometo hacerte madre…
la mejor de mis poesías.

Encarna Recio Blanco.



lunes, 30 de abril de 2018

Reflexiones-Un mundo mas justo






Lo que vemos hoy un poco negro amigos, mañana podemos verlo  de otro color, el color, lo ponemos nosotros, con nuestras acciones, con nuestros principios,  con nuestra forma de hacer y de ser.
 Quiero siempre confiar, y siempre dar oportunidades, y siempre pensar que hay un mundo bueno, un mundo feliz, un mundo de rosas, de amigos, un mundo no de soledades,  sino de de compañías, a veces, me salen cosas tristes, y otras me salen alegre, pero a vosotros quiero transmitiros, siempre las alegres.
Quiero sacaros esa sonrisa que no veo, pero que presiento, porque llegan las ondas hasta mi corazón, se que estáis diciendo, esta locuela, qué está haciendo, pues estoy dándoos un poco de mí.
Quiero volver a confiar siempre. Fui criada con principios morales cuando era una niña, rodeada de amor, de buenos consejos, tal vez humildes colegios, pero con sueños, y el calor de aquellos abrazos, confiaba en los adultos, porque eran los que me protegían, eran los que me arropaban.
 Después, en la ciudad tuve miedo a las tormentas, a lo oscuro, a los sapos y a las películas de terror que cada día veía.
 Hoy, en esta tarde, que ya es más bien ocaso, estas reflexiones siento una tristeza infinita, por todo lo que hemos perdido, me da miedo la mirada de los niños, jóvenes y adultos ya.
Porque hay derechos humanos, para criminales, deberes limitados para ciudadanos honestos, y no tomar ventaja es ser otarios, pagar deudas, parece ser que es de tontos, amnistía para los estafadores.
 ¿Qué paso con nosotros? Hay profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas, ¿qué valores son estos? coches que valen más que  abrazos, hijos que quieren regalos caros, móviles en las mochilas de los recién nacidos con pañales,¿ qué vas a querer a cambio de un abrazo?  Es que vale más algo de Armani, que un diploma, más vale una pantalla gigante que una conversación, ¿más vale parecer, que ser?
¿Cuando fue que todo esto desapareció, o se hizo ridículo, pues yo quiero quitar las rejas de mis ventanas, para ver y tocar las tocar flores, quiero sentarme a la vereda y tener las puertas abiertas en las noches de verano, quiero la honestidad como motivo de orgullo, quiero la vergüenza, y la solidaridad, quiero la rectitud del carácter y la cara limpia, y sobre todo, la mirada a los ojos. Quiero la esperanza, la alegría, la confianza y la fe.
Quiero callarle la boca a quien dice algo de otra persona, sin saber las circunstancias, los motivos, o lo que encierran por dentro.
Abajo el tener y viva el ser, y viva el retorno de la verdadera vida, simplemente como la lluvia, limpia como el Cielo de abril, leve como la brisa de la mañana.
Adoro mi mundo simplemente y común, tener el amor, la caridad, la solidaridad como base.  Apartemos de nuestra vida la indiferencia,  la  falta de ética, lo amoral y el no respeto. ¿Vamos a volver a ser gente?
¡Vamos prestos amigos, a construir un mundo mejor entre todos! Más justo, donde las personas, respeten a las personas.
Por lo menos amigos… Hagamos el intento esta noche.

Encarna Recio Blanco

domingo, 29 de abril de 2018

Muchas veces escribo






Muchas veces escribo para no gritar,
doy porrazos en las teclas  que sumisas,
siguen sin parar.

Debajo de un puente vomito mi ira
y los transeúntes apenas me miran.

Escribo en las olas que a veces tranquilas,
dejan que mi pluma se quede sin tinta.

Otras, en el aire que gruñe y suspira,
porque no comprenden, lo que me domina.

Encarna Recio Blanco.

sábado, 28 de abril de 2018

Hoy no quiero estribillo





Hoy no quiero estribillo,
ni mirlo, ni estrofa,
ni música, ni caracolas,
solo quiero llegar…

a tu fugaz firmamento,
y entre el calor de tu pecho
prenderme y arder
 en tu fuego.

Y que tus ojos sean mi luz
en el negro sendero,
cuando tú no estás
en mi frío lecho.

Hoy no quiero temores,
ni pienso en un mañana
 que no existe.
Hoy solo quiero,
 beberme tus besos.

Y en la arena callada
fundirme de nuevo,
y que el mar me devuelva
la sal de tu cuerpo.
Encarna Recio Blanco.