jueves, 14 de diciembre de 2017

Parece ser



Parece ser, que la Navidad
ya está  llegando cargada,
 con sus mil regalos para aquellos,
 que estaban muy lejos y  vuelven a casa.

Parece ser, que en estas fechas
todo el mundo es bueno.
Saludos, propósitos, besos
y abrazos fraternos.  

Parece ser, que los vagabundos
en estas fechas ya tiene segura,
la comida, la cama, y las mantas,
para acallar las conciencias
 de aquellos, que los avasallan.

Parece ser, que el destino, destila su magia,
cada día peleando con él,
y ahora aparece de repente,
dándome las gracias.

Parece ser, que las nubes en la Navidad
no tienen ni gota de agua,
van de un lado para otro despistadas,
sin derramar ni una sola lágrima.

Parece ser, que mis musas
 no quieren rondar por mi casa,
las veo extasiadas mirando a dos enamorados
 que se besan con ansias.

Parece ser, que  esta noche quería escribir
 un Villancico que hablara de Amor,
 de Paz, de Alegría, y de Esperanzas
para que en el mundo Reine la Paz…

¡Y se ponga fin a  las Armas!

 Encarna Recio Blanco.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Entrégate.


Entrégate…
Entrégate con la ambición
de un borracho
en la taberna de mi cuerpo.

Entrégame tus misterios
para que yo lo despliegue.

Navegaré con los frutos
de tu voluptuosa cosecha,
esparcidas por mis senos
que ardientes lo esperan.

Cráter de lava que me ciega,
huracán que me eleva
por la pendiente de la locura,
en el paraíso de nuestra noche sin luna.

No te detengas…no te detengas y sigue,
al ritmo pausado de las cuerdas,
de la guitarra y de tus dedos,
sobre mis piernas.


Encarna Recio Blanco.

De mi último libro…
“Atardeceres de Fuego"




viernes, 8 de diciembre de 2017

Voy en busca y captura




Voy en busca y captura
de una musa rebelde y traicionera,
que entró de madrugada sin permiso,
 en mis pobres seseras.

Se armó, la marimorena con mis neuronas,
hizo que el sueño escapara de mis ojos,
a mi mente,  la alborotó de tal manera,
que tuve que ponerme a lidiar, con las letras.

Pero de pronto se fue de mi lado,
con muy malas maneras,
diciéndome  que aquello que  trazaba,
 ella no me lo dictaba y que no tenía sentido
ni ametria, lo que escribía.

Me quedé pasmada en mi sillón de anea
mirando al horizonte con reservas,
por si daba la vuelta y volvía,
a ayudarme a terminar la faena.

Y por aquí voy, como una loca, por estas callejuelas
sin encontrarla, en mitad de la noche
 que me gruñe,  entre gatos en celos,
y entre fieras en alerta.


Encarna Recio Blanco.

Cada día tatúo mi cuerpo



Cada día tatúo mi cuerpo
 con colores chillones.
Para que la gente piense lo feliz
 que soy, o… lo loca que estoy.

No paso desapercibida
 cuando paso sonriendo,
con mi macuto a la espalda,
 abarrotado de besos y versos.

¡Veo cada día unas caras,
 que parecen que van muertos!
Arrastrando el cajón por la acera,
 directos al cementerio.

No se paran ni a ver, a la Luna,
 ni a al Sol que brilla en los Cielos,
Ni a mil niños, que cual pajarillos,
 van cantando y van riendo.

Ni se paran a pensar que tienen,
 el pan en su mesa  caliente,
y que pueden amar, a rienda suelta
 a cualquier viviente.

¡Qué caras tan serias Dios mío…
Cada día… a mi paso veo!!!
  

Encarna Recio Blanco.

Cartas de amor-Dejé escondidos.





Dejé escondidos los sueños, que algún día esperaba para que me encontraras, las esperanzas e historias, que quería compartir contigo.
Deje escondidas, las sonrisas, los libros, los poemas y todos aquellos  recuerdos, que ahora se amontonan en mi memoria.
Escondí las palabras que olvidamos decirnos, en el filo de aquella luna, las miradas que furtivas, se han marchado con el viento, los anhelos, las ilusiones, y las mil cartas de amor, que te escribo cada noche, en el rincón de los sueños.
He reservado en el último abismo de la tierra, un pequeño paraíso, lleno de todos aquellos recuerdos, que escondí para ti, para nosotros.
Espero que algún amanecer me diga, donde están tus deseos, para esconderlos del mundo, de la tierra y hasta de los Cielos, para guardarlos en un rincón del alma, donde nadie pueda verlos.

Encarna Recio Blanco.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Reflexiones- En esta tarde denuncio.




En esta tarde, denuncio con todas mis fuerzas,  el horror… el horror  y la tragedia, que estamos padeciendo  cada día a nuestro alrededor.
 No se puede, ni se debe, ver tanta sangre de inocentes derramada por los suelos, gente asustada corriendo de un lado para otro, esquivando un cuchillo, una bomba.

La guerra, nos acosa en cada esquina a manos de unos pocos, que no les importa ni la vida de los otros, ni la muerte de ellos mismos.

Esta tarde, denuncio a los mandatarios de un mundo, que se desgrana entre laberintos del poder malsano, sin importarles el sufrimiento ajeno, y por no poner los medios suficientes, para remediar tantas atrocidades.

Que de una vez por todas, se percaten de esos mares llenos de pateras a la deriva, con seres de carne y hueso, muertos de frío, de hambre y de sed, huyendo del infierno.

Denuncio, la hipocresía de este entorno tan hostil, la intolerancia y el desamor.
 Elevemos nuestras voces, por esos niños que sufren y lloran, más de lo que juegan, que pasan hambre entre balas y miserias. Estamos acostumbrados a ver a mucha gente herida, pero no a ver a tantos niños destrozados, a oír gritos, pero no al estruendo de las bombas.

Entre todos tenemos que vencer al terrorismo, a la falta de libertades, al descontrol, a la escasa solidaridad, a la ira, al egoísmo, a la rendición, a la incoherencia, y alentar a esos que rigen los destinos del mundo, a que encuentren la formula exacta, para erradicar de cuajo y arrear a los jueces de togas mohosas.

Que el amor esta tarde haga,  una parada en el andén de nuestra estación, para preguntarnos, si por un día, somos capaces de amar a nuestro prójimo más, que a nosotros mismos.
 Si tenemos el amor y la solidaridad, en nuestras manos,  encontraremos las fuerzas para el perdón, las esperanzas en estas negras contiendas, la seguridad en el palco del miedo, y en los desencuentros.

 Por eso, mis letras en esta tarde,  son más que palabras,  oraciones,  es hablar con el corazón y el alma entre mis  manos expresando estos sucesos tan cruentos, e intentar con ello, caminar hacia un mundo nuevo, a través de la unión de todos los pueblos, para que entre todos, intentemos hacer un mundo nuevo, y sigamos luchando con la única bandera de la Paz, y por la Paz del Mundo.
  

Encarna Recio Blanco

A tí me arrojo




A ti me arrojo sin vacilar
por la llanura de tu cuerpo.
Mójate en mi cascada arrolladora
y bebe de mis aguas peligrosas.

En el viaje hacia la meta
corona con tus manos mi impaciencia.
Habítame con los suspiros
de tu frondosa sementeras.

Queriéndote ahogar en el placer
mi cuerpo, no tiene hartura.
Cual un corcel desbocado
se pierde, por la llanura.

Encarna Recio Blanco -De mi libro

“ATARDECERES DE FUEGO”